Nacido para ser víctima
Con tu látigo,
Oh, mera célula de vampiro,
Oh, oreja nublada con la esperma
de algún demonio;
con tu látigo de poca monta
¿pretendes azotarte eternamente?
Sois una ingenua apostasía.
Por mi voluntad,
ahora mismo, puedo quitarte
el aliento de la vida,
desvalijarte de la autoconfianza
o dejarte soltero de alma;
ahora mismo puedo hechizarte
de miseria infligida
hasta el final de los tiempos.
Y le dijo seguidamente:
Desde hoy serás invisible ante mí,
en cambio, yo seré
lo único que tu veras
en donde quiera que te encuentres.
Yo soy Muerte.
Advertisement